MEDICOS ASEGURAN QUE TUS HIJOS PODRIAN SER MIOPES POR NO PASAR TIEMPO AL AIRE LIBRE

LOS MÉDICOS AFIRMAN QUE CUANDO SE COMPARA A LOS NIÑOS QUE SE LA PASAN DENTRO CON LOS QUE JUEGAN FUERA, LOS PRIMEROS SON SIEMPRE LOS MÁS MIOPES

Apenas media hora para poder hablar… Muchos padres están contentos si logran que sus hijos les presten atención al menos durante un ratito en la cena, sin que estén mirando todo el tiempo su teléfono móvil. Niños y adolescentes pasan horas, por no decir días, mirando sus pantallas, y con consecuencias graves: de acuerdo con un estudio de la universidad de la ciudad alemana de Maguncia, más de la mitad de los alumnos de secundaria sufre de miopía. Y, según los oftalmólogos, esta tendencia continuará.

El problema no es sólo el uso de smartphones, sino el tiempo cada vez menor que se pasa al aire libre por causa de ellos. La vista mira pocas veces a lo lejos. Y si está observando todo el tiempo objetos de cerca, el ojo recibe la señal de crecer. Cuantas más dioptrías, más grande el globo ocular. El efecto es similar al de un globo: cuanto más se lo infla, más finito se vuelve. Esto lleva a una peor irrigación y a una degeneración de la retina. Una nueva enfermedad amenaza con extenderse.

Para que algo cambie, debería imponerse un cambio de estilo de vida y de conciencia. Los niños y jóvenes deberían pasar más tiempo al aire libre, a la luz del sol. Los médicos afirman que cuando se compara a los niños que se la pasan dentro con los que juegan fuera, los primeros son siempre los más miopes. Y es que cada hora que se pasa al aire libre no es buena solo para el corazón y la circulación, sino que además permite que los ojos se recuperen, ya que no deben enfocar nada de cerca. Además, la luz clara, a través de la dopamina, evita que el ojo crezca.

Sin embargo, muchos oftalmólogos son escépticos: hace tiempo se advierte sobre las causas de la obesidad en niños y jóvenes y sin embargo, el número de afectados no deja de crecer. En el caso de las personas con miopía aguda, se añade el problema de que quedan excluidas de muchos empleos, como por ejemplo, el de piloto.

Las líneas aéreas suelen analizar detalladamente el desarrollo del ojo y evalúan potenciales escenarios. Los candidatos deben poder demostrar que ven al 100 por ciento, aunque hay un margen de tres dioptrías más o menos que se pueden corregir con gafas o lentes de contacto.

Para muchos médicos, este tipo de limitaciones son un buen argumento para usar con los niños, ya que éstos entienden bastante si se les explican las cosas, aunque sean pequeños. El riesgo es grande y aún se ignoran muchas cosas. La pregunta es: ¿cómo verán cuando tengan 50 o 60 años?

Quizá para ese entonces sirvan las terapias empleadas en los países asiáticos, donde la miopía representa un problema aún mayor. Una de las soluciones a las que se apela actualmente son unas gotitas de belladonna de 0.01 por ciento en los ojos. Algunos médicos occidentales afirman que funcionan, aunque aún no saben cómo.

*

FUENTE: dpa

Related Content